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América derrotó a Chivas en la final de Copa 53-54

Las Águilas consiguieron su primer título de Copa

Por: Comunicación Club América  Foto: Club América

Por: Comunicación Club América
Foto: Club América

América y Chivas han protagonizado un sinfín de épicas batallas en las que se juegan más que tres puntos. Azulcremas y Rojiblancos han sido los protagonistas de una gran cantidad de encuentros que han enchinado la piel de los aficionados, que los han puesto al filo de la butaca y que serán recordados por siempre por cualquier aficionado al balompié. El orgullo, el respeto y más, es lo que se pone en juego en cada edición del clásico de clásicos.

Partidos memorables, en los que los jugadores han dejado sangre, sudor y lágrimas son muchos, uno de ellos y el cual con el pasar de los años siempre estará presente en los recuerdos de los americanistas, es aquel en el que las Águilas derrotaron a las Chivas, cuando se jugaba la final de la Copa México 53-54, triunfo con el cual el cuadro de Coapa se hizo de su primer campeonato de este torneo y con el que empezó a cocinarse esta añeja rivalidad entre capitalinos y jaliscienses.

Fue el 12 de mayo del año 1954 cuando los asistentes al Estadio Ciudad de los Deportes presenciaron un encuentro inolvidable, que mantuvo durante los 130 minutos jugados a todos los presentes mordiéndose las uñas y con el corazón palpitando velozmente debido a la intensidad y gallardía con la que se jugó el compromiso que definiría al campeón de Copa.

En un espectacular encuentro, los 90 minutos reglamentarios no fueron suficientes para que alguno de los equipos marcara diferencia por lo que se tuvo que ir al alargue. La afición tendría minutos adicionales llenos de drama y con los cuales este encuentro pasaría a ser parte de la historia en los enfrentamientos de estos dos equipos.

En el primer tiempo extra, fue Chivas quien logró dar el primer golpe en el encuentro, sin embargo las Águilas en aquel entonces bajo el mando de Octavio Vial, a pesar de estar abajo en el resultado y ya con un gran agotamiento tras disputar más de 90 minutos a gran intensidad, nunca bajaron los brazos y lograron empatar el marcador. La lucha de ambos equipos era incesante, el duelo era emocionante y dramático, un auténtico choque de titanes que quedaría para la posteridad.

El ganador tuvo que definirse desde  los once pasos, una serie de tres penales para cada equipo y que cobraría un solo jugador. Por América cobró Emilio Fizel, quién acertó sus tres disparos mientras que por Chivas, el encargado de cobrar los penales fue Rafa Rivera.

El cobrador rojiblanco falló su segundo disparo convirtiéndose en el villano de la historia, el penal fue detenido por González Palmer, el héroe del encuentro, quien luego de la expulsión del arquero titular tuvo que colocarse los guantes de arquero para defender la meta americanista.

Fue así, tras la gran atajada de Palmer y teniendo un hombre menos en la cancha, cómo las Águilas se adjudicaron el trofeo que los avalaba como campeones de Copa en aquel entonces, derrotando nada más y nada menos que al archirrival, las Chivas.