A través de Nuestras Alas, Club América continúa impulsando experiencias que ponen a las infancias y juventudes en el centro, generando espacios donde el deporte se convierte en una vía para inspirar, conectar y construir futuro. Porque cuando una niña o un niño encuentra un lugar para jugar, compartir y creer en sí mismo, también encuentra nuevas formas de imaginar lo que es posible.
En el marco del Día del Niño y rumbo a la Copa Mundial de la FIFA tm 2026, Club América, a través de su programa de responsabilidad social Nuestras Alas, se sumó a la Copa Legado 2026, una jornada realizada el pasado 25 de abril en las instalaciones de CECAP, donde niñas, niños y jóvenes vivieron una experiencia llena de futbol, convivencia y emoción.
El encuentro reunió a 6 fundaciones aliadas de Nuestras Alas, representadas por 8 equipos mixtos, en un espacio pensado para que las infancias pudieran disfrutar del deporte, compartir en comunidad y seguir soñando en grande. A lo largo de la jornada se vivió un ambiente familiar en el que, además del torneo, hubo espacios de juego, retos y convivencia para las y los asistentes.
Como parte de esta experiencia, se contó con la presencia y palabras iniciales de jugadoras de la Sub-15 del Club América, quienes convivieron con las niñas y niños participantes y compartieron un mensaje de motivación en torno al esfuerzo, la disciplina y la importancia de creer en sus sueños. El cierre de la jornada estuvo acompañado por unas palabras de Dagoberto Espinoza, quien nos contó sobre la historia de su camino profesional y también compartió momentos con las y los asistentes.
Más tarde, por la noche, niñas, niños y jóvenes participantes, junto con sus familiares y entrenadores, acompañaron al Club en el partido América vs. Atlas, viviendo para muchas y muchos de ellos su primera experiencia en el renovado Estadio Banorte, en una noche que complementó de manera muy especial todo lo vivido durante el día.
La participación de Club América en este tipo de iniciativas forma parte de una visión más amplia de acompañamiento a las infancias y juventudes, especialmente en un momento en el que la Ciudad de México comienza a vivir cada vez más actividades en torno al evento mundial de futbol de este verano, con México como una de las sedes y anfitrión por tercera vez. En ese contexto, el Club también ha estado presente en otros espacios y acciones vinculadas a esta conversación, como el Corredor Cultural y distintas dinámicas que buscan acercar este momento histórico a la comunidad.
Desde Nuestras Alas, seguiremos participando en espacios como este, convencidos de que brindar oportunidades para jugar, convivir, inspirarse y soñar en grande también es una forma de construir futuro. Porque cuando se apuesta por las infancias, se apuesta por lo más importante: su capacidad de imaginar, crecer y transformar su realidad dentro y fuera de la cancha.