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Comunicados   |   12 mayo, 2020

América Campeón de Copa 1953-1954

Nuestro equipo derrotó a Guadalajara en una épica final

EduardoPalmer

Eduardo González Palmer

Ante más de 30 mil aficionados que se dieron cita en el Estadio de la Ciudad de los Deportes, lo dos más grandes equipos del balompié nacional chocaron en un duelo que se alargó hasta la serie de penales, en busca de la conquista del campeonato de Copa de la temporada 1953-1954.

Desde el silbatazo inicial se percibía que este sería uno de los encuentros más memorables de la historia entre ambas escuadras, un partido que continuaría forjando la rivalidad entre América y Guadalajara.

El primer tiempo terminó sin goles, y para la parte complementaria las acciones subieron de intensidad pero el esférico seguía negándose a pasar entre los tres postes. El cronómetro marcaba 50 minutos cuando sucedió algo que marcó el encuentro y la historia americanista, Manuel Camacho, el guardameta capitalino fue expulsado. Ante el reglamento de aquellos días en los que no existían los cambios, Eduardo González Palmer, goleador y referente de nuestro equipo, se vistió con la casaca del guardameta y tomó fuerzas del escudo de nuestra institución, ya armado se paró bajo la portería decidido a no permitir la caída de la misma.

América, con un jugador menos en la cancha, y con un hombre de campo jugando como portero resistía el embate de los tapatíos y en contadas oportunidades los nuestros también se lanzaban al ataque en busca de herir al rival, situación que no sucedió en los 90 minutos reglamentarios, con el empate 0-0 la decisión fue que se disputarían 40 minutos más.

Muy temprano el tiempo extra, al 93, Raúl Arellano dio la primera estocada, con un fortuito gol ponía adelante a los rojiblancos. Además de todas las adversidades con las que ya luchaba América se sumó la de remontar el marcador, situación que llegó al 124 cuando José Santiago capitalizó una pena máxima marcada por el árbitro del encuentro.

Terminaron los 140 minutos pactados, el marcador empatado a un gol y todos los jugadores cargando el cansancio a cuestas pero con el objetivo intacto: el campeonato de Copa.

Nace un héroe Águila

Llegaban las series de penales, ese momento en el que sólo el jugador con mayor temple y concentración podría ejecutar los tres disparos desde los once pasos acostumbrados en esa época.

Rafael Rivera fue el elegido por los rojiblancos para tirar los tres penales, acomodó el balón en el manchón y acertó el primero, pero para el segundo la situación fue diferente, el jugador tapatío disparó, Eduardo González Palmer, delantero americanista que fungía como portero, se tendió al costado y evitó de manera imponente el gol del rival, Rafael Rivera capitalizó el tercero.

Guadalajara se ponía en ventaja en los penales 2-0, la única manera de obtener la Copa era que Emilio Fizel cobrara de manera perfecta y no fallara ningún disparo. Fizel, con un gesto de determinación en el rostro no defraudó y mandó el esférico al fondo de las redes del marco defendido por Jaime “Tubo” Gómez en tres ocasiones de tres posibles, esto aunado a la épica decisión de Eduardo Gonzáles Palmer de defender la portería americanista, nuestro equipó se alzó como campeón de Copa de la temporada 1953-1954.

Alineación de América: Camacho, Esqueda, Iacono, Gutiérrez, Nájera, González, Ferrari, Santiago, González Palmer, Buendía y Fizel.